La
problemática del envejecimiento demanda conocer el rol del anciano
dentro de la estructura y la dinámica familiar, la naturaleza de las
relaciones con los hijos y las formas de la solidaridad intergeneracional
como un elemento fundamental para el análisis de la calidad
de vida en
la senectud.
INTRODUCCIÓN
La familia
es una institución que cumple una importantísima función social como
transmisora de valores éticos culturales e igualmente juega un decisivo
papel en el desarrollo psicosocial de sus integrantes.
En
referencia al rol determinante de la familia para el desarrollo social y el
bienestar de sus miembros, se plantea que: “ la familia es la que
proporciona los aportes afectivos y sobretodo materiales necesarios para
el desarrollo y bienestar de sus miembros. Ella desempeña un rol decisivo
en la educación formal e informal, es en su espacio donde son absorbidos los
valores éticos y humanísticos y donde se profundizan los lazos de
solidaridad.
La familia,
como red social de apoyo, acrecienta su importancia con el envejecimiento de
sus integrantes de más edad, condicionados en esta etapa de la vida por la
reducción de su actividad social, lo que incrementa para el anciano el
valor del espacio familiar, que siempre será el insustituible apoyo; pese
a que con el envejecimiento la problemática familiar se complejiza porque,
entre otros factores, existe superposición de varias generaciones
con diferentes necesidades, demandas y diferentes sistemas normativos. De
allí la necesidad de encarar la problemática de la vejez desde el espacio
familiar. Abordar la problemática del envejecimiento como proceso demanda
conocer el rol del anciano dentro de la estructura y la dinámica familiar,
la naturaleza de las relaciones con los hijos y las formas de la solidaridad
intergeneracional como un elemento fundamental para el análisis de
la calidad de vida en la senectud.
Las mayores
expresiones de bienestar físico y psíquico en la vejez se encontraron
siempre
asociadas a
una fuerte interacción con la familia, postura que se confirmó hace más de
una década.
Es por ello
que el objetivo de la investigación es caracterizar la atención familiar a los
ancianos, esto ayudará a proporcionar una mejor atención al emplear todos
los recursos de que disponen la sociedad y la familia.
Control
semántico
Atención
familiar al adulto mayor: atención que requiere el adulto mayor por los
familiares más cercanos en relación a:
-Lo
psicológico o emocional, incluye actos de afecto, cariño, empatía por parte de
la familia hacia el anciano.
-Respeto del
dinero o bienes y su disponibilidad para restaurar o mantener el bienestar del
anciano.
-Mantener el
aseo personal y el cuidado diario del anciano.
-Asegurar o
administrar en cantidad y calidad la alimentación diaria del anciano.
-Abuso: maltrato
premeditado y por tanto, punible o maltrato por ignorancia, no
pretendido, pero con efecto perjudiciales para la víctima.
-Físico: se
incluyen actos como ataduras, empujones, restricciones físicas u otros
que producen daño, dolor o lesión, excoriaciones, heridas,
hematomas.
-Sexual:
contacto íntimo o exposición a alguna otra actividad sexual sin consentimiento
del anciano.
DISCUSIÓN
Las ventajas
de la familia en su rol de cuidadora de ancianos es señalada por
tener generalmente como objetivo mayor seguridad emocional y mayor
intimidad, evita al mismo tiempo los problemas psicopatológicos de la
institucionalización: despersonalización, abandono, negligencias,
confusión mental, medicalización exagerada y falta de afecto.
Si se
considera lo anteriormente planteado, se deduce que la familia tiene un papel
rector en garantizar al anciano los recursos alimentos necesarios para una
adecuada nutrición e higiene, la cual va a influenciar el devenir de un
gran número de enfermedades y discapacidades, entre ellas la
demencia.
Es
indispensable que los recursos de una persona de edad sean completados cuando
ellas no le permiten asumir el costo del déficit o el disponer por
parte de miembros de la familia de la vivienda u otros bienes del anciano,
sin consultarlo. Esta situación de decidir por él y no con él, produce un
deterioro grave en su calidad de vida e incuestionablemente se convierte
en abuso y maltrato, ya que se trata de un comportamiento
intencional.
La vejez es
mayoritariamente femenina, debido a que la mayoría de las personas ancianas
son mujeres en las sociedades avanzadas, los efectos de la vejez se dejan
sentir especialmente en los hombres por lo dramático que para ellos
resulta. Los resultados mostraron que los ancianos que viven en pareja y
además de ello tienen un gran número de hijos, se convierten en elementos
muy beneficiosos para su salud y el disfrute de su bienestar, donde la vida en
familia resulta ser un elemento que protege la salud, pues a estas edades
la familia adquiere un lugar relevante y se constituye la fuente
fundamental de bienestar.
Estudios
realizados demuestran que la ancianidad es una etapa vulnerable de la
vida, relacionada con el incremento de la inadaptabilidad en el núcleo
familiar, donde se manifiestan sentimientos de soledad y tristeza, que en
ocasiones devienen conducta suicida. En este grupo etáreo, cuando el
anciano no vive solo, o sea, forma parte de un núcleo familiar donde
viven adultos y jóvenes como eje y sostén socioeconómico de la familia y
si en esa familia se manejan correctamente las categorías del apgar
familiar, entonces este grupo etáreo no tendrá serias dificultades.
La
consideración de los factores subjetivos nos lleva, al hablar del nivel de
satisfacción del anciano, a prestar atención a los factores psicológicos:
al bienestar psicológico, que de alguna manera, refleja el grado de
satisfacción que los sujetos tienen en relación son su vida, o más bien de
cómo perciben que ésta transcurre.
Fuente:
- http://www.redalyc.org/articuloBasic.oa?id=211116123006

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