domingo, 29 de junio de 2014

Atención familiar al adulto mayor

La problemática del envejecimiento demanda conocer el rol del anciano dentro de la estructura y la dinámica familiar, la naturaleza de las relaciones con los hijos y las formas  de la solidaridad intergeneracional como un elemento fundamental para el análisis de la calidad 
de vida en la senectud. 

INTRODUCCIÓN 

La familia es una institución que cumple una importantísima función social como transmisora de valores éticos culturales e igualmente juega un decisivo papel en el desarrollo psicosocial de sus integrantes. 

En referencia al rol determinante de la familia para el desarrollo social y el bienestar de sus miembros, se plantea que: “ la familia es la que proporciona los aportes afectivos y sobretodo materiales necesarios para el desarrollo y bienestar de sus miembros. Ella desempeña un rol decisivo en la educación formal e informal, es en su espacio donde son absorbidos los valores éticos y humanísticos y donde se profundizan los lazos de solidaridad.

La familia, como red social de apoyo, acrecienta su importancia con el envejecimiento de sus integrantes de más edad, condicionados en esta etapa de la vida por la reducción de su actividad social, lo que incrementa para el anciano el valor del espacio familiar, que siempre será el insustituible apoyo; pese a que con el envejecimiento la problemática familiar se complejiza porque, entre otros factores, existe superposición de varias generaciones con diferentes necesidades, demandas y diferentes sistemas normativos. De allí la necesidad de encarar la problemática de la vejez desde el espacio familiar. Abordar la problemática del envejecimiento como proceso demanda conocer el rol del anciano dentro de la estructura y la dinámica familiar, la naturaleza de las relaciones con los hijos y las formas de la solidaridad intergeneracional como un elemento fundamental para el análisis de la calidad de vida en la senectud.


Las mayores expresiones de bienestar físico y psíquico en la vejez se encontraron siempre 
asociadas a una fuerte interacción con la familia, postura que se confirmó hace más de una década.

Es por ello que el objetivo de la investigación es caracterizar la atención familiar a los ancianos, esto ayudará a proporcionar una mejor atención al emplear todos los recursos de que disponen la sociedad y la familia. 

Control semántico 

Atención familiar al adulto mayor: atención que requiere el adulto mayor por los familiares más cercanos en relación a: 
-Lo psicológico o emocional, incluye actos de afecto, cariño, empatía por parte de la familia hacia el anciano. 
-Respeto del dinero o bienes y su disponibilidad para restaurar o mantener el bienestar del
anciano. 
-Mantener el aseo personal y el cuidado diario del anciano. 
-Asegurar o administrar en cantidad y calidad la alimentación diaria del anciano. 
-Abuso: maltrato premeditado y por tanto, punible o maltrato por ignorancia, no pretendido, pero con efecto perjudiciales para la víctima. 
-Físico: se incluyen actos como ataduras, empujones, restricciones físicas u otros que producen daño, dolor o lesión, excoriaciones, heridas, hematomas. 
-Sexual: contacto íntimo o exposición a alguna otra actividad sexual sin consentimiento del anciano. 

DISCUSIÓN 

Las ventajas de la familia en su rol de cuidadora de ancianos es señalada por tener generalmente como objetivo mayor seguridad emocional y mayor intimidad, evita al mismo tiempo los problemas psicopatológicos de la institucionalización: despersonalización, abandono, negligencias, confusión mental, medicalización exagerada y falta de afecto. 
Si se considera lo anteriormente planteado, se deduce que la familia tiene un papel rector en garantizar al anciano los recursos alimentos necesarios para una adecuada nutrición e higiene, la cual va a influenciar el devenir de un gran número de enfermedades y discapacidades, entre ellas la demencia. 
Es indispensable que los recursos de una persona de edad sean completados cuando ellas no le permiten asumir el costo del déficit o el disponer por parte de miembros de la familia de la vivienda u otros bienes del anciano, sin consultarlo. Esta situación de decidir por él y no con él, produce un deterioro grave en su calidad de vida e incuestionablemente se convierte en abuso y maltrato, ya que se trata de un comportamiento intencional. 

La vejez es mayoritariamente femenina, debido a que la mayoría de las personas ancianas son mujeres en las sociedades avanzadas, los efectos de la vejez se dejan sentir especialmente en los hombres por lo dramático que para ellos resulta. Los resultados mostraron que los ancianos que viven en pareja y además de ello tienen un gran número de hijos, se convierten en elementos muy beneficiosos para su salud y el disfrute de su bienestar, donde la vida en familia resulta ser un elemento que protege la salud, pues a estas edades la familia adquiere un lugar relevante y se constituye la fuente fundamental de bienestar. 

Estudios realizados demuestran que la ancianidad es una etapa vulnerable de la vida, relacionada con el incremento de la inadaptabilidad en el núcleo familiar, donde se manifiestan sentimientos de soledad y tristeza, que en ocasiones devienen conducta suicida. En este grupo etáreo, cuando el anciano no vive solo, o sea, forma parte de un núcleo familiar donde viven adultos y jóvenes como eje y sostén socioeconómico de la familia y si en esa familia se manejan correctamente las categorías del apgar familiar, entonces este grupo etáreo no tendrá serias dificultades. 


La consideración de los factores subjetivos nos lleva, al hablar del nivel de satisfacción del anciano, a prestar atención a los factores psicológicos: al bienestar psicológico, que de alguna manera, refleja el grado de satisfacción que los sujetos tienen en relación son su vida, o más bien de cómo perciben que ésta transcurre. 




Fuente:

- http://www.redalyc.org/articuloBasic.oa?id=211116123006

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