La funcionalidad geriátrica es la
capacidad de un adulto mayor para realizar de manera independiente o autónoma las actividades básicas de la vida diaria o cotidiana
(alimentación, continencia, transferencia, uso
del sanitario.
El estado funcional es el resultado de
la interacción de elementos biológicos psicológicos y
sociales, y constituye el reflejo más fiel de la
integridad del individuo durante el envejecimiento.
Dentro de la evaluación integral en
geriatría, cabe destacar el concepto de funcionalidad
física, psíquica y la valoración integral. Durante la vida
temprana se produce el crecimiento y desarrollo; en la vida
adulta se mantienen, en general, todas las funciones,
pero se producen
algunas pérdidas y riesgos, a veces en
forma inadvertida; y en la edad mayor cobra un peso
importante la pérdida de independencia y el origen de la
discapacidad.
La Organización Panamericana de la Salud
(OPS) y la Organización Mundial de la Salud
(OMS) definen el envejecimiento individual como el
proceso de integración entre un individuo que envejece
y una realidad contextual en proceso de cambio
permanente.
El mejor indicador de salud en la
población adulta mayor es su estado funcional. La
morbilidad y otros conceptos clásicos de la medicina no sólo
son importantes, sino que además los estándares de
conocimiento tradicional (clínico, fisiología, histología,
etc.) exigidos en geriatría son cada vez más altos. La OMS
y OPS definen a un adulto mayor “funcionalmente sano”,
como aquél capaz de enfrentar este proceso de
cambio, con un nivel adecuado de adaptación funcional y de
satisfacción personal. El concepto de adaptación
funcional parece etéreo, pero existen elementos y parámetros para
medirla.
La evaluación de la funcionalidad
geriátrica y su contraparte, el abatimiento funcional,
han servido de referencia para establecer
diagnósticos sociales y psicológicos, y tomar decisiones en el
campo de las políticas de salud pública de diferentes
países, como España, Francia, Alemania y Gran
Bretaña. Estos elementos pueden orientar el seguimiento en
este grupo de personas que a menudo son
discriminadas, pues las decisiones políticas, económicas y
sociales están contaminadas con mitos relacionados con
el proceso de envejecimiento y la vejez, que forman
una barrera que impide el progreso, apoyo y bienestar de
la población de adultos mayores.
La autopercepción de salud es un
parámetro válido para la medición del estado de salud. En
el adulto mayor ha demostrado, a nivel poblacional, ser
un buen indicador de la demanda de servicios
sanitarios. Estudios longitudinales comprueban que la
supervivencia tiene mayor relación con la salud subjetiva
que con la objetiva, y que la atención de salud positiva es
uno de los pocos factores asociados con envejecimiento
satisfactorio.
Además, la autopercepción de salud se
relaciona con la mortalidad, independientemente del
nivel objetivo de salud.
La calidad de vida es un objetivo en la
salud que cada vez adquiere mayor importancia, y
ha comenzado a utilizarse como medida de resultados
en salud, especialmente en situaciones donde las
actuaciones ya no pueden dirigirse a prolongar la duración
de la vida, como ocurre con las personas muy ancianas y
los enfermos terminales.
Para la OMS la calidad de vida es “la
percepción que cada individuo tiene de su posición
en la vida, en el contexto del sistema cultural y de
valores en que vive, y en relación con sus metas,
expectativas, estándares y preocupaciones”.
Éste es un concepto amplio, del que
forman parte elementos como la salud física, el
estado psicológico, el nivel de independencia, las
relaciones sociales de la persona y su relación con el ambiente
que le rodea.
El concepto más utilizado de calidad de
vida relacionada con la salud en este campo evalúa
la repercusión de la enfermedad o el estado de salud,
su tratamiento y otros cuidados sanitarios en la dimensión
social y personal del paciente.
Conocer la funcionalidad de los adultos
mayores, con cada una de las escalas de medición y
relacionarlas con la calidad de vida, debe ser el precedente
de cualquier plan de acción o política a seguir.
Fuente:
- http://www.redalyc.org/articuloBasic.oa?id=47326415003

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