La prevención de la violencia en su marco general y familiar es una prioridad que exige un conocimiento exhaustivo de su magnitud; ya que es observada como un asunto de salud pública
por su impacto negativo en la
sociedad.
La población de
edad avanzada ofrece hoy una diversidad
mayor que la que presentó en cualquier otra etapa de la historia de la humanidad. Las diferencias principales residen en la situación económica, el marco social y familiar, la salud, la historia personal y profesional decada individuo, su
relación pasada y presente con la
educación y la cultura. 1 Durante el presente siglo se
asiste a una situación singular: más
y más personas sobrepasan las barreras cronológicas que el hombre ha delimitado como etapa de vejez; el envejecimientopoblacional se ha convertido hoy en un reto para las sociedades modernas.
La creciente esperanza de vida permite suponer que el contacto intergeneracional será cada vez mayor, conviviendo
los más jóvenes con los más viejos.
Esto obligará a proyectar acciones e iniciativas
para atender a un grupo poblacional
cada vez más amplio y como consecuencia de ello se incrementará el uso de los servicios sociales y médicos.
El abuso, maltrato
o violencia ocurre en todas las
etapas del ciclo de la vida. El reconocimiento de la
violencia en el ambiente doméstico por
parte de la medicina es ya antiguo, se ha
identificado el llamado "anciano
maltratado"; sin embargo, referirse a la violencia en el ámbito
familiar cuesta trabajo, ya que la familia
es el lugar donde nace, crece y se desarrolla el ser humano, y
constituye el núcleo de toda sociedad.
La OPS ha declarado que
la
prevención de la violencia en su marco general y
familiar es una prioridad que exige un conocimiento exhaustivo de su magnitud; puesto que es observada como un asunto
de salud pública por su impacto
negativo que tiene en la salud física
y mental de los grupos vulnerables. Se
suma también que la magnitud del
problema está pobremente documentada, diagnosticada y denunciada. Por otra parte es un problema que no respeta
fronteras geográficas y políticas, y que
traspasa los límites étnicos, religiosos,
educativos y socioeconómicos.
A pesar de que el tema de la violencia ha sido tratado con
bastante frecuencia, ha tratado de ser
ignorado por sus familiares.
Aunque resulta inconcebible que los adultos mayores, débiles, dependientes, discapacitados sean objeto de conductas de maltrato en el seno de la familia, principalmente por sus propios hijos e hijas, en nuestros días continúan siendo víctimas de la violencia familiar. Dentro de los programas priorizados en Cuba se encuentra el Programa de Atención al Adulto Mayor donde se da una atención especializada a los mismos, en el cual se plasman las actividades a desarrollar por el médico y la enfermera de la familia, relacionadas con la
promoción de salud y la prevención de enfermedades.
Aunque resulta inconcebible que los adultos mayores, débiles, dependientes, discapacitados sean objeto de conductas de maltrato en el seno de la familia, principalmente por sus propios hijos e hijas, en nuestros días continúan siendo víctimas de la violencia familiar. Dentro de los programas priorizados en Cuba se encuentra el Programa de Atención al Adulto Mayor donde se da una atención especializada a los mismos, en el cual se plasman las actividades a desarrollar por el médico y la enfermera de la familia, relacionadas con la
promoción de salud y la prevención de enfermedades.
Fuente:
- http://www.redalyc.org/articuloBasic.oa?id=211116129010
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